editor@latinonewspaper.net | 21-Jun-2021 01:23:45 pm

AMAR A DIOS

Escrito el 27 Ago 2009
Comment: Off
Si usted iguala las proezas del amor a Dios con la esencia del amor a Dios usted engendrará hipócritas, personas que imitan las proezas y reclaman amar a Dios cuando realmente su corazón está lejos de Él. Si iguala el amor a Dios con el amor por sus dones, estará engendrando hipócritas, personas que son muy felices por sentirse perdonadas y declaran ser justas, sacadas del infierno y comprometidas con el cielo, pero no sienten placer en Dios por quien él es. Ellos no aman a Dios. Sencillamente: no quieren tener sentido de culpa o no quieren ir al infierno.

Por tanto, pienso que es absolutamente esencial que aclaremos cuál es la esencia del amor a Dios. Déjenme utilizar las palabras correctas que considero nos ayudarán a saber si amamos a Dios o no. Amar a Dios es desear a Dios por quien es, desearlo más allá de sus dones.

Amar a Dios es atesorar a Dios más allá de sus dones. Amar a Dios es deleitarse en Dios más allá de sus dones. Amar a Dios es estar satisfechos en Dios más allá de sus dones. Amar a Dios es apreciar a Dios más allá de sus dones. Amar a Dios es deleitarnos en Dios más allá de sus dones. Amar a Dios es valorar a Dios, apreciar a Dios, reverenciar a Dios y admirar a Dios

más allá de sus dones.

Todas estas palabras son ambiciosas para caracterizar esa respuesta esencial del corazón a la revelación de la gloria de Dios (que vemos especialmente en Cristo, a través del evangelio). Es un reflejo feliz del corazón ante todo lo que Dios es para nosotros en Cristo.

Mire a Dios de todas estas maneras y contemple al Dios para el que fue creado. Contemple el cumplimiento de todos sus deseos. Contemple al tesoro más complaciente de todo el universo. Y después, cuando vea la gloria y el valor de Dios, y cuando atesore a Dios, entonces la promesa es suya. Todas las cosas cooperarán para bien, porque usted ama a Dios.

Y si ahora usted me dice: “Pastor no siento a Dios. Solo quiero ir a casa y ver televisión. Solo quiero estar con mis amigos. Solo quiero comer y trabajar en mi casa. No siento ningún deseo de buscar a Dios. Yo respondo: Si hay algún remanente de temor, si hay alguna chispa de deseo, Oh pecador en peligro, úsala para orar según la promesa en Deuteronomio 30: 6: “Además, el Señor tu Dios circuncidará tu corazón y el corazón de tus descendientes, para que ames al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas”.

Avatar
Acerca del Autor
Newsletter Powered By : XYZScripts.com