Claves para vivir la etapa de la menopausia con la máxima plenitud

Escrito el 04 Nov 2016
Comment: Off
Hace unos años, cuando la esperanza de vida femenina se situaba en 62 años, la menopausia era poco deseada por muchas mujeres, por miedo a los cambios corporales y emocionales que se producen y porque casi marcaba el fin de la vida. Así lo señala Montse Roura, directora de la asociación “Ella y el abanico”.

“Hoy, debido a que la esperanza de vida supera los 80 años y va en aumento, esta percepción ha cambiado y la menopausia se ha convertido en la etapa más larga de la vida de las mujeres, aunque todavía es desconocida y está llena de tabúes, dudas y estereotipos”, añade Roura.

“Ahora las posibilidades de vivir esa etapa con plenitud y disfrute son infinitas porque, para empezar, no hay que preocuparse más de los embarazos no deseados, por lo que podemos vivir nuestra sexualidad plenamente”, señala Roura.

Según dice, dos de los tabúes de la menopausia son el rechazo y la incomprensión que, según esta entidad, viven un 40 por ciento de las mujeres, sobre todo entre los 45 y 50 años.

“La sociedad premia exageradamente la juventud como si se tratase de un logro personal, pero ser joven no tiene mérito”, señala a Efe Margarita Legorburu, que es médica y acupuntora, participante en el fórum “Mujer y Menopausia, un ciclo de conferencias y talleres que organiza “Ella y el abanico” en distintas ciudades de España.

“Ahora hay señoras estupendas de 50 y 60 años en adelante, con dinamismo y poder adquisitivo, que el mercadeo y la publicidad ya reconocen como un grupo de consumo emergente”, según Legorburu, responsable médica de la Unidad de acupuntura de la Clínica Sant Josep de Vic y máster en Programación Neurolingúistica (PNL).

Para Legorburu, la sensación de rechazo tiene más que ver, en general, “con lo que la misma mujer piensa que los otros piensan de ella, que con lo que realmente piensan los demás”.

“Muchas mujeres añoran la figura que ya no tienen y hay síntomas como los sofocos y la sudoración profusa que, a veces, son evidentes y visibles aumentando el miedo al rechazo”, añade.

“Hay cambios hormonales y energéticos innegables en el cuerpo y, aunque en algunos casos crean situaciones problemáticas, no ocurre siempre, no tienen por qué ser de gran intensidad. La mayoría de ellos solo los va a notar la propia mujer”, recalca.

“Los otros van a ver una mujer hermosa, segura, simpática y convencida, aunque acalorada”, señala Legorburu, para quien “es importante estar lo mejor posible de salud, y el resto hay que relativizarlo, ya que tener alguna arruguita o alguna librita de más, es bastante normal a esta edad... es ley de vida”.

Vivir al máximo

“Por ejemplo en una sala de teatro es frecuente observar a un montón de mujeres abanicándose, pero lo único que provoca es una sonrisa de solidaridad entre las semejantes”, apunta Legorburu.

“A unas mujeres la vida las habrá tratado mejor que a otras en el aspecto externo, pero la impresión que se llevan de ellas los demás es de si se sienten contentas o no con su vida, y eso no depende de las hormonas, si no de la actitud”, explica.

En una cita a ciegas con un hombre esta médica también aconseja relativizar, ya que seguramente “él” se siente como ella y sabe que no es como antes, ya que “solo sirve ser natural, ser uno mismo”.

“Y si te apetece ir a bailar ‘zumba’, ¿Qué más te da lo que piensen los demás? ¿Te vas a quedar en casa? Te pueden quedar 30 años de vida por delante ¡y se pueden hacer muy largos!” enfatiza.

“Otro miedo frecuente es el relativo a las relaciones, pero puede ser una época de ‘gran sexo’, sin complicaciones y con mucha gratificación, en la que se puede pedir orientación a muchos profesionales sobre las dificultades físicas y hay que usar el sentido del humor para que la cosa funcione y perder los complejos”, según esta especialista.

Según Legorburu, los hijos pueden ser muy duros juzgando a su madre, pero ellos tienen su vida, y ella tiene derecho a vivir al máximo la suya.

“¿Qué mejor ejemplo puede ofrecerles que el de ser una madre que se mima, que se gusta y que se quiere a sí misma, y a la vez que los cuida y quiere a ellos?”, reflexiona.

“A veces en el entorno cercano de la mujer puede surgir cierta incomprensión, de su pareja, familia, amigos o compañeros de trabajo, ante las fluctuaciones de la libido, cambios de humor, alteraciones físicas u hormonales o la desconcentración, olvidos y cansancio que pueda experimentar”, explica Legorburu.

Claves del éxito

Para afrontar la sensación de rechazo o las situaciones de incomprensión debes tener en cuenta estos consejos:

- Cuida tu alimentación y realiza ejercicio físico en función de tus posibilidades y gustos, como por ejemplo andar.

- Sal con tus amig@s, participa en actividades sociales, y no te quedes en casa, ni dejes de relacionarte.

- Dedica un tiempo cada día a estar contigo misma y hacer lo que te guste: leer, tocar el piano, hacer manualidades, meditar...

- Consulta a profesionales de la salud, como tu médico o ginecólogo, ya que sea lo que sea no eres la primera ni la última.

- Infórmate sobre la Medicina Integrativa (tradicional y complementarias combinadas) que complementa los tratamientos médicos con los de bienestar personal y apoyo emocional.

- Acéptate, gústate y quiérete a ti misma y recuerda que la belleza está en el interior, y la felicidad se refleja en el rostro.

- Recuerda que la opinión que tienen los otros de ti no es tu opinión ni tu problema, sino el de los demás.

- Pide ayuda cuando la necesites, ya que no te hace más débil, tanto a nivel físico como emocional.

- Asume solo las responsabilidades que te corresponden, sin convertirte en esclava de tus padres, hijos ni pareja.

- Valora las cosas positivas que no tenías hace 20 años: aprende a distinguirlas y disfrútalas. ¡Son - muchísimas!

- Añade a tu vida sentido del humor, pase lo que pase. No te tomes la vida demasiado en serio. Pocas cosas son tan serias como crees.

- Date permiso y permítete aceptar tus cambios. Hay cosas que no están en tus manos y que no puedes controlar.

- Recuerda poner límites en tu entorno explicando con todas las letras y a todos los que sea necesario, ¡que no puedes con todo!

- No olvides que tienes derecho a: cambiar, evolucionar, actuar de otro modo, opinar diferente y dejar atrás el sentimiento de culpa.

- Huye de las etiquetas y enseña a los jóvenes que, a cualquier edad, hay belleza y que aprendan a valorarlo.

- Acepta a aquella gente a la que le cueste ponerse en tu lugar, ya que al no vivir la situación en primera persona necesitarán tiempo para asumir los cambios y nuevos roles.

Mejora tu vida sexual

Para aumentar el deseo: maneja el estrés, resuelve los problemas de pareja y de comunicación. Enfócate en la intimidad.

Separa tiempo para el acto sexual y concéntrate en disfrutarlo.

Aumentar la excitación: aumenta el tiempo del juego preparatorio antes del acto sexual. No fumes ni ingieras alcohol en exceso. Usa lubricantes vaginales si sientes resequedad vaginal.

Alcanzar el orgasmo: aumenta el estímulo sexual. Puedes intentar juegos y utilizar la fantasía e imaginación.

Minimizar el dolor: intenta distintas posiciones y lleva a cabo otras actividades sexuales que no envuelvan la penetración. Usa lubricantes si tienes resequedad vaginal y vacía la vejiga antes del acto sexual. Permite suficiente tiempo para la excitación antes de la penetración. Si la resequedad vaginal no se mejora con lubricantes, visita tu médico ya que existen tratamientos muy efectivos para resolver ese problema.

Si no has notado mejoría, visita un profesional de la salud con conocimiento en estos temas, como el ginecólogo y un sexólogo. Sé abierta y honesta. Involucra a tu pareja. No hay por qué sentirse avergonzada. Todo tiene solución si se atiende a tiempo.
El Nuevo Dia

Wilfredo Leon
Acerca del Autor
Newsletter Powered By : XYZScripts.com