Cuando se enferma la glándula tiroides

Se estima que más de la mitad de las personas que padecen de algún trastorno de esa glándula lo desconocen y muchas veces son tratados por otras condiciones

Escrito el 11 Abr 2017
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Se estima que más de la mitad de las personas que padecen de algún trastorno de la glándula tiroides lo desconocen y muchas veces son tratados por otras condiciones.

De hecho, se puede confundir con diabetes, presión alta o enfermedades autoinmunes como, por ejemplo, artritis reumatoide, lupus o anemia.

Y es que cualquier deficiencia o problema en la tiroides, va a afectar la salud de la persona. Esa pequeña glándula en forma de mariposa, ubicada en la parte frontal del cuello, produce las hormonas tiroxina (T4) y triyodotironina (T3), las cuales controlan la forma en cómo cada célula en el cuerpo usa la energía. También tiene que ver con el metabolismo, desarrollo neurológico, reproducción, fortaleza, sistema gastrointestinal y cardiovascular, entre muchas otras funciones.

Por eso, si la tiroides no funciona bien, nosotros tampoco. Cabe destacar que las enfermedades de la tiroides son más comunes que la diabetes. Sin embargo, no se habla mucho de ellas. Se estima que más de 30 millones de estadounidenses tienen problemas con la tiroides y que la mitad de estos aún no han sido diagnosticados.



Cómo funciona

Para ilustrar su funcionamiento, imaginemos que la tiroides es similar al motor de un carro. En este caso, las hormonas triyodotironina y tiroxina son como la energía producida por el motor; la producción de una cantidad mayor de hormonas significa que los sistemas del cuerpo trabajarán a un nivel más “acelerado”. Si la cantidad de triyodotironina y tiroxina es menor, los sistemas del cuerpo trabajarán a un nivel menos “acelerado”.

Usualmente ejercemos control del motor del carro al hundir o soltar el pedal del acelerador. Si vamos muy rápido, pues bajamos la velocidad al dejar de pisar el acelerador, mientras que si aún vamos despacio, lo hundimos.

Este mismo tipo de control lo ejerce el cuerpo sobre la tiroides a través de una red de comunicaciones conocida como el eje HPT. Estas son las siglas para el hipotálamo (una sección del cerebro), la glándula pituitaria (en la base del cerebro) y la tiroides.

La comunicación del eje HPT comienza en el hipotálamo, el cual libera una hormona que regula la tiroides y actúa sobre la pituitaria para que libere otra hormona distinta que estimula la tiroides para que produzca más triyodotironina y tiroxina. Esto sería como pisar el acelerador del carro para aumentar la “velocidad” del metabolismo.

Cuando los niveles de triyodotironina y tiroxina en la sangre sean suficientemente altos, entonces el hipotálamo y la pituitaria reducen la cantidad de hormonas reguladoras y estimuladoras, lo que baja las “revoluciones” del motor y desaceleran el metabolismo.

Desórdenes

Los problemas de la tiroides incluyen bocio, o agrandamiento de la glándula, nódulos benignos y cáncer de tiroides. Además está el hipertiroidismo -cuando la tiroides produce demasiada triyodotironina y tiroxina- y el hipotiroidismo -cuando la tiroides produce muy poca triyodotironina y tiroxina.

Estos desórdenes pueden ser causados por defectos en el eje HPT o cuando el sistema inmune de un individuo ataca las células de la tiroides.

Los síntomas del hipertiroidismo incluyen, nerviosismo o irritabilidad, debilidad muscular, intolerancia al calor, palpitaciones rápidas e irregulares del corazón, diarrea, pérdida de peso y, a veces, ojos marcadamente saltones.

Por otro lado, la presentación de hipotiroidismo implica fatiga, depresión, piel y cabello resecos, dificultad para concentrarse, intolerancia al frío, estreñimiento, aumento de peso, dolores musculares,  uñas débiles, así como dolor en las articulaciones.

Como los síntomas de problemas con la tiroides son tan generales, es importante hablar con su médico sobre el tema, especialmente si algún familiar padece de enfermedad de la tiroides. Las pruebas de sangre para medir los niveles de hormonas ayudarán con el diagnóstico.

Si se siente mal y no sabe por qué, es hora de preguntarse cómo se siente su tiroides. Hable con su médico pronto y riegue la voz.
El Nuevo Dia

Wilfredo Leon
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