editor@latinonewspaper.net | 28-Jan-2021 11:18:01 am

El terrorismo doméstico se convierte en arma electoral en EEUU

Demócratas y republicanos siguen en polos opuestos sobre el control de las armas. Ante la inacción del Congreso para restringir las armas, la Casa Blanca sopesa medidas ejecutivas

Escrito el 04 Dic 2015
Comment: Off
El tiroteo en California, la peor masacre en EEUU en lo que va del año, se perfila como posible acto de “terrorismo doméstico” y se ha convertido en un arma electoral en el país.

La masacre  en San Bernardino (California) se cobró la vida de 14 personas y dejó heridas a otras 21, y se suma al constante goteo de tiroteos masivos, que ya totalizan 355 en lo que va del año.

Syed Rizwan Farook, que protagonizó el tiroteo en San Bernardino junto a su esposa, Tashfeen Malik, se había “radicalizado” y mantuvo contacto con personas presuntamente vinculadas con el terrorismo internacional, según indicaron hoy las autoridades policiales.

Tanto la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) como líderes demócratas y republicanos y hasta el propio presidente Barack Obama no descartan que pueda tratarse de un posible acto terrorista.

Ante la inacción del Congreso para restringir las armas, la Casa Blanca sopesa medidas ejecutivas para cerrar los resquicios que permiten la compra de armas en las exposiciones de armerías sin la previa revisión de antecedentes de los compradores.

Arma electoral para ambos partidos


Mientras, el tiroteo, y la violencia de las armas en general, se han colado en la contienda por la Casa Blanca, aunque en sentidos opuestos: los precandidatos demócratas exigen un mayor control de las armas, y los republicanos, defensores de la tenencia de armas, prefieren enfocarse en la amenaza terrorista.

En un acto electoral en Nashua (New Hampshire), la precandidata presidencial demócrata, Hillary Clinton, instó a la cooperación internacional contra el extremismo, e hizo énfasis en la necesidad de resguardar la seguridad ciudadana en casa, empezando por el control de las armas.

Mientras, varios de los precandidatos republicanos, entre ellos Donald Trump, Ben Carson, Marco Rubio y Ted Cruz, participaron hoy en un foro de la Coalición Judía Republicana, en el quedestacaron la urgencia de combatir el extremismo.

Trump, acérrimo crítico de Obama, dijo que la negativa del mandatario a usar el término de “terrorismo radical islámico” sugiere que “algo le sucede que no sabemos”.

Para grupos como la Asociación Nacional del Rifle (NRA) y la mayoría de los conservadores, un mayor control de armas no resolverá el problema, porque cualquiera podrá adquirirlas en el mercado negro.

En declaraciones a este diario, Harry Wilson, director del Institute for Policy & Opinion Research, del colegio universitario de Roanoke (Virginia) consideró que, sin duda, ambos partidos usarán el incidente para sumar adeptos.

“Los que aspiran a la nominación demócrata seguirán presionando por un mayor control de las armas, mientras que del lado republicano hay presión en contra. Pero en los comicios generales, ambos tendrán que buscar un término medio”, señaló Wilson, al subrayar que, por lo general, menos de la mitad de los estadounidenses apoya restringir las armas.

Según el experto, la solución debería centrarse en la ampliación de revisión de antecedentes y en mayores inversiones en servicios de salud mental.

Costos de la violencia


En general, datos sobre actos de violencia derivada de las armas en 2015, como los recopilados por este archivo digital dan cuenta de una epidemia nacional, aparentemente imparable: un total de 48,318 incidentes, con 12,224 muertos y 24,725 heridos.

Se trata de una tragedia que ciega la vida de unas 33,000 personas cada año –un promedio de 31 por día– entre homicidios, suicidios y muertes accidentales.

Pero también está el enorme costo financiero: sólo en 2010, el costo nacional por incidentes con armas de fuego se aproximó a los $670 millones, la mayor parte de los cuales se pagan con programas o subsidios públicos, según el Instituto Urbano.

Indignación, sin resultados


Desde el tiroteo del viernes pasado en la clínica de Planned Parenthood en Colorado Springs(Colorado), líderes demócratas del Congreso han expresado indignación por la ola de violencia con las armas, sin que eso agilice la aprobación de leyes para restringir el acceso a éstas.

La congresista californiana, Loretta Sánchez, la demócrata de mayor rango en el Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, lamentó que estas tragedias sean un acto cotidiano, y afirmó que es hora de ponerlos freno “ahora”.

El Congreso tiene el deber de “hacer todo lo posible para eliminar esta violencia inaceptable que sigue atormentando a nuestras comunidades”, dijo Sánchez, haciéndose eco del reclamo de su bancada.

En el pleno del Senado, la senadora demócrata por California, Barbara Boxer, reiteró su llamado para una “legislación sensible” que proteja a la población de la violencia de las armas.

“No basta con lamentar estas tragedias. Necesitamos tomar acción antes de que ocurra otra de nuevo”, dijo Boxer, reiterando una advertencia que, al igual que en tragedias anteriores, cae en oídos sordos.
La Opinión

Wilfredo Leon
Acerca del Autor
Newsletter Powered By : XYZScripts.com