¿Es demasiado pronto para ilusionarse con la reforma migratoria que promete Clinton?

Para ser aprobada en el Congreso la reforma migratoria necesita 218 votos en la Cámara de Representantes y 60 votos en el Senado

Escrito el 26 Jul 2016
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Las primera jornada de la Convención Nacional Demócrata generó optimismo en la comunidad inmigrante por las diversidad en los discursos, se habló en español y se mencionó nuevamente el tema de la reforma migratoria.

Si los demócratas ganan la elección de noviembre, aseguran que llevarán el tema al Congreso y buscarán una solución definitiva al problema de los 11.3 millones de indocumentados. Pero los escenarios no son tan simples como parecen.

La reforma migratoria requiere mucho más que una promesa de campaña: necesita votos en ambas cámaras del Congreso. Y por ahora la campaña demócrata -que lidera Hillary Clinton- es la única que promete una solución.

1. ¿Qué promete  Clinton? La ex Secretaria de Estado ha prometido que presentará, durante los primeros 100 días de su gobierno, si gana la elección de noviembre, un proyecto de ley de reforma migratoria que incluirá un camino a la ciudadanía para los indocumentados. El plan, dijo, incluirá reparar el actual sistema para poner fin a las largas esperas que deben soportar los inmigrantes legales para ajustar sus estados migratorios. Algunos aguardan hasta 10 años para que les avisen que existe un cupo de espera por una green card o tarjeta verde.

2. ¿Se trata de una promesa nueva por parte de los demócratas? No. El presidente Barack Obama hizo la misma promesa durante la campaña de 2008 y luego cambió el compromiso para el primer año de su primer mandato. Obama ganó la elección, los demócratas conquistaron el control de ambas cámaras del Congreso pero se olvidaron de la reforma migratoria. Cuando intentaron hacerlo en 2012, los republicanos habían recuperado el control de la Cámara y se negaron a debatir un proyecto para legalizar a los millones de inmigrantes indocumentados.

En 2012 Obama volvió a prometer que impulsaría un proyecto de reforma migratoria durante el primer año de su segundo mandato. En noviembre de ese año, cinco días después de la reelección, un grupo bipartidista se comprometió a redactar un proyecto y llevarlo al pleno. El 27 de junio de 2013 el Senado, con 68 votos a favor y 32 en contra, aprobó el plan S.744, pero la Cámara de Representantes se opuso a debatirlo.

3. ¿Es suficiente con la promesa de Clinton para garantizar una reforma migratoria en el 2017? No. Actualmente los demócratas tienen 188 asientos en la Cámara de Representantes y necesitan 218 votos para aprobar un proyecto de ley. Si en noviembre no le arrebatan 30 puestos a los republicanos, deberán trabajar en un acuerdo bipartidista para conseguir el apoyo necesario. Además, desde principios del año 2013, en la Cámara prevalece la denominada Regla Hastert, un mecanismo utilizado por el actual liderazgo y que sólo permite llevar al pleno aquellas propuestas de ley que tengan el respaldo de la mayoría de la mayoría. Si eso ocurre hoy, por ejemplo, el proyecto de reforma migratoria que propone Clinton necesitaría el apoyo de 124 congresistas republicanos.

En el Senado los demócratas sólo tienen 44 de los 100 asientos y necesitan un mínimo de 60 votos para aprobar la reforma migratoria. Y para llevar una iniciativa al pleno necesitan que el liderazgo lo coloque en agenda. Por ahora, es imposible porque los republicanos no quieren. Para que los demócratas asuman el liderazgo, deberán quitarles a los republicanos seis asientos del senado en la elección de noviembre, y para ello el voto latino será clave.

4. ¿Quién escribirá el proyecto de ley de reforma migratoria? Si Clinton gana la Casa Blanca y los demócratas recuperan el control del Senado, por ejemplo, necesitarán pactar con los republicanos un acuerdo bipartidista para conseguir los 218 votos mínimos necesarios en la Cámara de Representantes y los 60 votos mínimos en la Cámara alta.

Y arrebatarle a los republicanos el control de la Cámara de Representantes es poco probable. El actual líder del Congreso, Paul Ryan (Wisconsin), no está dispuesto por ahora a enviar al pleno un proyecto de ley como el que propone Clinton. Y si los demócratas no ganan los 30 asientos que necesitan para hacerse con el control de la Cámara, Ryan seguirá siendo el líder del Congreso.

Con este escenario, Clinton y los demócratas deberán primero pactar un acuerdo bipartidista con los republicanos para tener los votos necesarios en ambas cámaras y anticipar que el proyecto de reforma migratoria será aprobado. Y para hacerlo solo dispondrán de los 100 días que promete su campaña.

5. ¿Qué pasará si Clinton gana pero el Congreso sigue en manos de los republicanos? Las cosas seguirán igual como hasta ahora: los 11.3 millones de indocumentados seguirán sumidos en las sombras bajo la amenaza permanente de ser arrestados y deportados de Estados Unidos.

6. ¿Hay algún tipo de garantía de que los indocumentados que no tienen antecedentes criminales no serán deportados? El gobierno de Obama asegura que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) solo prioriza en aquellos extranjeros que están en la lista de prioridades de deportación publicada el 20 de noviembre de 2014. En ella figuran en primer lugar individuos con antecedentes criminales y aquellos que entraron indocumentados al país después del 1 de enero de 2014. Sin embargo, en los primeros ocho meses del año fiscal 2016, el 41.1% de los deportados por la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) no tenía antecedentes penales, confirmó la agencia.

Activistas y organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes advierten que la lista de prioridades de deportación es discrecional, y su ejecución depende de la voluntad de cada agente federal que entra en contacto y decide la suerte de un indocumentado en Estados Unidos. Y que sólo la reforma migratoria solucionará el problema de los indocumentados de manera permanente.

7. ¿Tiene Clinton un Plan B en caso no cuente con apoyo bipartidista para que el Congreso apruebe la reforma migratoria en el 2017? Si. Ella ha dicho que expandirá las acciones ejecutivas del presidente Obama pero algunas se encuentran detenidas por los tribunales de justicia.

El 15 de junio de 2012, Obama anunció una Acción Diferida (DACA) que a la fecha ha protegido de la deportación a casi 900,000 jóvenes indocumentados que entraron siendo niños a Estados Unidos y se les conoce como dreamers, quienes además recibieron un permiso de trabajo renovable cada dos años. El programa sigue vigente.

El 20 de noviembre de 2014, el presidente anunció una segunda Acción Ejecutiva que incluyó el freno de las deportaciones de 4.2 millones de indocumentados padres de ciudadanos y residentes permanentes (DAPA), y extendió los beneficios de la Acción Diferida para proteger a otros 800,000 dreamers.

Ambos programas, sin embargo, se encuentran detenidos por los tribunales de justicia, decisiones que se mantienen tras una revisión y empate de la Corte Suprema de Justicia.

Clinton no ha explicado cómo hará para librarse de las órdenes judiciales y amparar con órdenes ejecutivas (nuevas o ampliar las ya existentes) la deportación de millones de indocumentados que calificarían para la reforma migratoria y concederles permisos de trabajo. Los republicanos tampoco han aclarado si volverán a demandar en las cortes este tipo de medidas o alivios migratorios temporales, pero insisten en que el Congreso es la única vía para cambiar la ley de inmigración vigente.

8. ¿Parará Clinton las deportaciones? La lista de prioridades de deportación del 20 de noviembre sigue vigente. Si Clinton ordena un cambio, este podría beneficiar, por ejemplo, a ciertos inmigrantes centroamericanos que entraron al país después del 1 de enero de 2014 y pidieron asilo. La campaña no ha detallado en qué consistirán las Acciones Ejecutivas que la ex Secretaria de Estado tome en caso suceda a Obama en la Casa Blanca.

Las prioridades de deportación fijadas por Obama son:

Prioridad 1: Quienes sean considerados una amenaza a la seguridad nacional, de la frontera o pública (terroristas, personas involucradas en espionaje, criminales, pandilleros, entre otros);
Prioridad 2: Personas con historial extenso de violaciones de inmigración, quienes hayan cruzado la frontera recientemente (después del 1 de enero de 2014);
Prioridad 3: Personas con DUI, cargos por violencia doméstica, explotación sexual, robo y cualquier delito que tenga más de 90 días como penalidad de cárcel;
Prioridad 4: Inmigrantes con una orden final de deportación en o después del 1 de enero de 2014.

9. ¿Qué sucede si Clinton pierde la elección y gana Donald Trump? El magnate ha prometido que deportará a los 11.3 millones de indocumentados en un plazo de 18 meses y que construirá un muro a todo lo largo de la frontera con México para frenar la inmigración ilegal. Y que la valla será pagada en su totalidad por México. El gobierno mexicano ha respondido que no pagará un solo dólar por la construcción de la barrera que propone el candidato republicano.
Univision

Wilfredo Leon
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