! LA VIOLENCIA TIENE CURA!

Genaro Marin, PhD

Greenville, SC - La violencia en el hogar es una tragedia, una vez que empieza sigue aumentando, y si no hay corrección inmediata, la relación sigue rumbo a consecuencias dolorosas, aun la muerte.

Desde la primera vez que brota un caso de violencia en el hogar hay que actuar en serio; en esto no hay “mañana”, un besito y acostarse de nuevo solo ahonda rencor y distancia emocional. Para salvar una relación que va por mal camino hay que buscar ayuda profesional para encontrar las causas que seguramente han estado germinando por buen tiempo.

Cuando dos personas se juntan traen un bagaje que podría traer historia de violencia que desviaría el futuro; es relativamente claro, si hubo violencia, esta brotara muy pronto.

La violencia escala y crece como una plaga, cada vez peor. La mayoría de parejas que buscan consejería admiten que la violencia empezó cuando eran aun novios.

La violencia existe en toda clase de hogares y grupos étnicos pero eso no justifica la lastimosa realidad en muchos hogares hispanos. La violencia no es únicamente maltrato físico, empujones, bofetadas, o patadas. Hay palabras que hieren y dejan huellas imperdonables en el alma de la persona ofendida.

Las personas que traen o que vienen de hogares con abuso disfrazado como sarcasmo y menosprecio o violencia abierta son como un arma a punto de estallar; cualquiera de los dos trae la semilla y fundación para futuro lleno de agresión.

La violencia es una forma de herencia sicológica negativa y perniciosa; hogares con historia de violencia son la cuna para niños que comienzan una vida de dolor, maltrato y agresión; y esto imprime huellas que

serán transmitidas en relaciones futuras, practicaran lo que aprendieron .

Todos nacemos con dos herencias, una biológica y la otra cultural; la violencia fácilmente se convierte en una forma de herencia cultural; es aprendida y se nutre de relaciones que subsisten en alta tensión y falta de confianza.

En nuestra cultura latina todavía existe la noción de que los varones son lógicos, decisivos, y emocionalmente fuertes y dispuestos mientras que a las hembras se les considera emotivas y menos racional.

Estos prejuicios comienzan en el hogar y continúan en las escuelas, iglesias, y otras instituciones en la sociedad

La joven soltera debe entender y recordar que si el novio o marido le pega por primera vez lo habrá una segunda, tercera, cuarta vez; la violencia no retrocede, es conducta delincuente/criminal que escala y se convierte en un infierno.

El primer pescozón abre las puertas a muchos más, si la víctima no busca ayuda. Por esto violencia debe ser reportada a las autoridades desde el primer momento, luego será tarde.

Sabemos y decimos que todo hogar merece ser sano y saludable, especialmente si hay niños; pero hay fallos de carácter que no se perciben cuando Cupido desvía y cubre una historia de violencia, cuando flores y perfumes, sonrisas y besos posponen el momento de la verdad, cuando la bestia brinca y asalta.

Es casi seguro que violencia solo produce más violencia. No más pescozones u otras formas de maltrato y abuso. Tanto el marido como la mujer deben entender y practicar esta realidad. Pero no todo está perdido, hay que buscar ayuda profesional en la comunidad inmediata.NO MAS

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