REGRESO A CLASE: ¡VETE A DORMIR!

Cómo acostumbrar a los niños a tener una buena noche de sueño

Como padres, se busca siempre que cada nuevo año escolar para nuestros hijos sea exitoso en todos los aspectos.
Enfocarse en el bienestar físico de los niños es una buena manera de asegurar que su desempeño académico y su comportamiento en la escuela rinda buenos frutos.
Dormir suficiente, por ejemplo, es un aspecto que muchos padres descuidan en sus hijos durante la época de vacaciones; pero es algo que debe corregirse antes de que regresen a la escuela.
El dormir bien puede ayudarles a mantener la atención en clases, lo que propicia el aprendizaje y también un rendimiento consistente en el área académica y en las actividades extra curriculares.
"Lo primero es volver a ponerles un patrón regular en base a su horario para entrar a la escuela, porque si no se tiene una buena rutina del sueño, esto va a acarrear consecuencias", asegura el Dr. Joseph Castillo, Especialista en Trastornos del Sueño del Centro Médico Kaiser Permanente en Fontana.
"Las tres primeras horas del sueño son las más importantes porque se da la secreción de la hormona del crecimiento. En la medida en que más duerman [los niños y niñas], les permite consolidar la memoria o el proceso de aprendizaje", señala el especialista.
Los niños en etapa escolar que no duermen bien no solo van a padecer de falta de concentración sino que esto les provoca estar irritables emocionalmente. Por eso es importante seguir los patrones de sueño de acuerdo a la edad.
"En la edad preescolar los niños deben dormir un periodo de diez a 13 horas y cuando son adolescentes necesitan de nueve a 11 horas de sueño", recomienda el Dr. Castillo y añade que "incluso los adultos mayores necesitan dormir entre seis y nueve
horas diarias, ya que si no dormimos lo suficiente nuestras defensas también se bajan", sostiene.
De acuerdo con el experto, algunas de las enfermedades a las que se puede estar vulnerable por no dormir lo suficiente son las enfermedades del corazón, de los pulmones o infecciones de los resfriados comunes.
Seguir las misma rutina todas las noches, evitar comidas pesadas antes de acostarse, no tomar bebidas con azúcares y mantener el cuarto a buena temperatura y con escaza iluminación son algunos de los consejos que los padres deben seguir para poner en ritmo a sus hijos con su rutina de sueño en este nuevo año escolar.El Dr. Castillo hace hincapié en "no permitirles ver la televisión [los hijos] o jugar videojuegos antes de acostarse. Los videojuegos los mantienen en estado de estrés", dice.
Cada familia tiene su propia rutina con sus hijos, pero algo que el experto recomienda es acostarlos entre las ocho y las nueve de las noche y levantarlos entre las seis y las siete de la mañana. "Ajustarse a una rutina como esta puede tomar entre una o dos semanas", sostiene el médico.
Seguir una buena rutina para dormir es saludable para los niños no solo durante la época de clases sino también durante todo el tiempo para evitar trastornos del sueño.
"Los daños de esos trastornos pueden ser tanto psicológicos como orgánicos. Tales como insomnio o sueño roto, orinarse en la cama, ansiedad, sonambulismo o pesadillas constantes", explica el especialista en este tipo de trastornos.
Aunque estos problemas pueden manifestarse a cualquier edad, se presentan comúnmente entre los tres y seis años de edad. Una encuesta reciente, hecha por la National Sleep Foundation, encontró que el 52% de los niños en edad escolar evaden ir a la cama.
Una razón potencial para que esto ocurra es "el estilo de crianza de los padres. Los padres que no imponen disciplina en distintas áreas de la crianza son más propensos a tener problemas con sus hijos a la hora de llevarlos a dormir", mencionan Judith Owens y Jodi Mindell, autoras del libro Take Charge of Your Child’s Sleep.

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