editor@latinonewspaper.net | 24-Jan-2021 06:53:27 am

LA APUESTA POR LA FAMILIA HUMANA

ALGO MÁS QUE PALABRAS

Escrito el 16 Feb 2018
Comment: Off
Me gustan la gente que sonríen de corazón a pesar de sus pesares, aquellos que hacen el propósito de mantener una actitud de disponibilidad, de comprensión y benevolencia hacia nuestros análogos, siempre dispuestos a apoyar labores solidarias que nos
encaminen en la buena dirección, al bienestar social que todos nos merecemos.
Ciertamente, vamos a necesitar de un cambio profundo. Para empezar, considero prioritario una economía más respetuosa con el ser humano y su entorno. No se trata de un crecimiento del consumo material, sino de una evolución más interna, para poder dignificarnos y fraternizar esa visión humanística, donde nadie quede relegado, sino reintegrado en ese avance de familia humana.
No caben estas tremendas usuras y desigualdades entre la familia humana. Precisamente, en la actualidad, el motivo principal para migrar está ligado directa o indirectamente a la búsqueda de un empleo digno. En este sentido, la Organización Mundial del Trabajo (OMT) calcula que unos 150 millones de trabajadores son migrantes —es decir, un 4,4 por ciento de la mano de obra mundial—, de los cuales el 56 por ciento son hombres y el 44 por ciento, mujeres. A nivel mundial, los trabajadores
migrantes tienen una tasa de actividad más alta que los locales: un 73 y un 64 por ciento, respectivamente.
Bajo estos datos, tenemos que aprender a no quedarnos pasivos, puesto que todo es patrimonio común de la familia humana, tanto por mar, como por tierra o aire. En consecuencia, hemos de buscar entre todos, por toda la faz del planeta, que cohabiten entre nosotros atmósferas más equitativas.
Con la equidad el espíritu es otro, cuando menos más armónico. Si, como se ha visto, el espíritu olímpico es el símbolo más importante de la paz en el mundo; también la mano tendida y reconciliada puede ayudarnos a hacer familia y, por ende, a encontrar el camino de lo justo, ya que este aliento global no se tradujo todavía en una nueva era de prosperidad colectiva.
A propósito, ya el inolvidable escritor colombiano Gabriel García Márquez (1927-2014), no perdía la esperanza y pensaba que todavía no era demasiado tarde para construir una utopía que nos permita compartir la tierra; y,
verdaderamente, yo también así lo pienso. A mi juicio, esto sucederá el día que nos rijamos por el orden impreso en la conciencia humana. Se trata de que abandonemos el territorio de confort o el de la
indiferencia, para poder donarnos, colaborando y cooperando cada uno, por el bien de los demás. Desde luego, es una lástima que aún no hayamos aprendido a hacer familia con el corazón, aparte de garantizar un trabajo decente y útil para todos, que es lo que realmente injerta una protección adecuada a los hogares, elemento esencial de cualquier desarrollo económico y social sostenibles.
Para desgracia nuestra, el informe de referencia de la Organización
Internacional del Trabajo (OIT) muestra que si bien la tasa de desempleo mundial se está estabilizando, el desempleo y los déficits de trabajo decente se mantendrán, en este año 2018, con niveles
persistentemente altos en muchas regiones del mundo.
Deberíamos, afrontar los desafíos del mundo actual con más coraje y capacidad de análisis crítico, ya que pueblos y
ciudades bien gobernados y administrados son el camino hacia el
ansiado desarrollo sustentable y sostenible. De entrada nos anima que la equidad de género y la unidad mundial, se haya ubicado en el centro de la agenda de la ONU para este ciclo. Algo puede ser todo, no lo olvidemos.
Víctor Corcoba Herrero
Redacción Periódico Latino

Wilfredo Leon
Acerca del Autor
Newsletter Powered By : XYZScripts.com