LA RECESIÓN CAMBIÓ MI VIDA

Por Rossy Bedoya Reportera

Greenville, SC.-Tras la recesión muchos quedaron sin trabajo, pero hay quienes usando su ingenio, supieron salir adelante.
Marta Joy, es una mujer mexicana de 47 años con dos hijos de 15 y 11. “Cuando me sacaron del trabajo, mi esposo peleaba conmigo todo el tiempo porque cuando falta el dinero saltan los problemas”.
No tardó ni seis meses y el hombre se fue. “Mejor que se fue, porque nos pegaba, luego nos mudamos. Me ví sola con mis dos hijos, pero yo tenía que levantarme”.
Al ver que cerca construían casas, se acercó y les llevó comida para que prueben. “Les dije si les gustaba saborear comida hecha en casa, y hoy tengo comensales a diario. Con lo que gané, me compré una máquina de coser, hoy cocino los fines de semana, y hago arreglos de jeans y algunas alteraciones. Con eso vivo y los fines de semana, hago mi posole, mis tortillas, tamales y ofrezco alrededor de mi traila, con eso me sostengo” finalizó.
Jesús Vidal, llegó de Perú en el año 85 y vivió 22 años en New Jersey, donde trabajó en una escuela por mucho tiempo, pero se enfermó del corazón, lo operaron y al regresar a la escuela, lo tuvieron 15 días y le dieron lay off.
Me pareció un abuso, pero que podía hacer. Me mudé con mi familia para
Greenville hace dos años. “En Perú me gustaba mucho cocinar, desde los 12 años cocinaba, mi abuelita me enseñó”.
Luego tuve 2 cheff internacionales que fueron mis profesores y yo me hice especialista en mariscos. Ellos siempre me decían: “aprende que con esto vas a salir adelante”. Cuando me vieron ya bien preparado, dijeron: “Ahora si puedes debutar”.
Seguí con el negocio de la comida peruana e internacional. Ahora, preparo buffets para cualquier tipo de ocasión. Hago parrilladas en casa (Carne a la parrilla) o almuerzos. Doy desayunos los fines de semana bien peruanos, con chicharrón, camote, tamales, cebollita, también lomo al jugo, jamón del país, pescado frito, su pan calientito, café, leche y todo a precios muy baratos.
Me gusta preparar al momento, que sea todo fresco, nada guardado, agrega.
“El tema de la recesión si se puede superar si uno quiere y tiene el espíritu de superación, claro que se puede”.
Para ello, Vidal cuenta con el apoyo de su familia, de su esposa, de sus hijas y hasta de sus pequeños nietos.
Si al leer el artículo, se le abrió el apetito, llame a Jesús Vidal quien está en Simpsonville y tiene el número de teléfono (864) 757-1208.

Acerca del Autor