editor@latinonewspaper.net | 30-Nov-2020 09:12:44 am

¿POR QUE LOS HISPANOS DEBEMOS HACERNOS CONTAR ESTE AÑO?

Sandra E. Yudice, Asistente del Administrador del Condado de Greenville, Carolina del Sur, (syudice@greenvillecounty.org)

La Constitución de los Estados Unidos requiere que cada 10 años el gobierno federal, por medio de la Oficina del Censo del Departamento de Comercio, haga un conteo de todas las personas que se encuentran viviendo en el país, independientemente de su estado legal. El conteo de la población total es una herramienta con varios propósitos entre ellos (1) la asignación de recursos financieros del gobierno federal a los gobiernos estatales y locales; (2) la redistribución de distritos electorales; y (3) obtener información para producir reportes con información agregada para uso estadísticos (sin publicar información personal).

Discutamos el primero. Las agencias federales usan fórmulas basadas en el total de la población de cada jurisdicción para redistribuir millones de dólares en forma de subsidios entre los estados, condados, ciudades, pueblos, distritos escolares, etc. para que éstos los utilicen en programas de educación, vivienda, seguridad pública, construcción y mantenimiento de la infraestructura pública tales como escuelas, carreteras, aeropuertos, puertos, hospitales, etc. La matemática es simple, para que los fondos federales se canalicen y lleguen a donde tienen que llegar, todos debemos hacernos contar ya que entre mas aproximado a la realidad sea el conteo de la población (independiente de su estado legal) mas fondos federales recibiremos a nivel estatal y local de los que se recibirían si el conteo de habitantes no refleja esa realidad.

Como inmigrantes (legales o no) y habitantes que somos en esta área, nosotros—incluyendo nuestros hijos—hacemos uso de la infraestructura y recursos públicos: nuestros hijos (nacidos en este país o no) estudian en escuelas públicas, manejamos en las calles y carreteras, vamos a los parques, usamos las bibliotecas y hospitales, etc. Algunas veces pedimos asistencia pública para nuestros hijos pequeños nacidos aquí en forma de estampillas de comida o asistencia médica o para los que están en las escuelas y así puedan recibir almuerzos sin costo o a precio reducido. El constante uso de estos recursos los disminuye o deteriora la infraestructura pública y es la responsabilidad de los gobiernos locales y estatales mantenerlos y/o mejorarlos. Si los gobiernos estatales o locales no reciben los subsidios federales a los que tienen derecho, basado en el número de habitantes, será mucho mas difícil continuar ciertos programas que benefician a la población (incluyendo la Hispana) y posiblemente tendrían que ser recortados, eliminados, o quizas habría que aumentar los impuestos para continuarlos.

Los impuestos que se colectan a nivel local no dan abasto para implementar programas sociales además de mantener o mejorar toda la infraestructura local y proveer otros servicios públicos. Es por esto que los gobiernos estatales y locales necesitan de los subsidios federales. Un conteo de la población que refleja mejor la realidad de cuantas personas vivimos en Carolina del Sur ayudará a los gobiernos estatales y locales a recibir los fondos federales a los que tienen derecho para la implementación de programas sociales y continuar proporcionando servicios públicos. El mantenimiento de la infraestructura pública está ligado al desarrollo económico y creación de fuentes de trabajo a nivel local. Cuando las compañías buscan áreas para mudarse y poner oficinas o fábricas, ellas toman en cuenta las condiciones de las vías públicas de acceso (calles y carreteras), la preparación educativa de la fuerza laboral (trabajadores), y la calidad de vida entre otros factores. Si no participamos en el censo y los gobiernos locales no reciben esos fondos que ayudan a nivel local a reparar los baches en las calles, mantener o mejorar la infraestructura pública, incrementar los niveles educativos, etc., entonces…¿Quiénes serían los responsables por causar esa situación? ¿Cómo pretendemos criticar a estos gobiernos por no reparar las calles, por no crear fuentes de trabajo, por no mejorar las condiciones locales económicas y educativas?

Tomemos el segundo…por ley la Cámara de Representantes tiene 435 escaños o puestos fijos (no se pueden aumentar o disminuir) los cuales se distribuyen entre todos los estados de la Unión de acuerdo a la población de cada uno. Durante las primeras tres décadas del Siglo 20 (1900-1929), Carolina del Sur tuvo siete delegados en la Cámara de Representantes del Congreso. Con el censo de 1930, este estado perdió un puesto en el Congreso contando solamente con seis representantes hasta esta fecha. La matemática, también aquí, es simple…de acuerdo al censo del 2000, la población de Carolina del Sur era un poco mas de 4 millones de habitantes y ha aumentado desde entonces pero si no participamos en el censo haciéndonos contar, el total de la población reflejará otra cosa que no es la realidad. Basado en proyecciones del 2008 de la Oficina del Censo, la organización Servicios de Datos Electorales (Election Data Services— http://www.electiondataservices.com) anunció en Diciembre del 2009 que Carolina del Sur podría ganar un puesto en el Congreso debido al incremento en su población. Según la organización Voz de América (America’s Voice—http://americasvoiceonline.org), la cual apoya la reforma de inmigración, Carolina del Sur ganaría un puesto en el Congreso debido a la creciente inmigración Latina de los últimos años. En la última década se estima que 88,000 Hispanos se mudaron a Carolina del Sur. Aproximadamente, esta cifra representa el 19% de los residentes nuevos de este estado según Voz de América. Este es un momento histórico en el que todos los Hispanos que vivimos en Carolina del Sur debemos participar por medio del censo, independientemente de nuestro estado legal en este país.

El tercer punto tiene que ver con la información que se obtiene. El temor de ser deportado por llenar y enviar la forma del censo no tiene fundamento real. Se ha dicho que la información recolectada durante el censo se utiliza para detectar adonde viven las personas indocumentadas y que a partir del censo del 2000 incrementó el sentimiento anti-inmigrante para con los Latinos. ¿Existen evidencias que comprueben estos comentarios? Las reacciones negativas no son nada nuevas y han sido parte de la historia de este país y los sentimientos anti-inmigrantes para con los Latinos no es diferente. Esto no quiere decir que se deben tolerar. Por ley, la información personal obtenida durante el censo es confidencial y la Oficina del Censo no puede publicarla o compartirla con otras agencias de gobiernos, incluyendo agencias de seguridad pública. La información obtenida se publica únicamente para producir datos estadísticos en forma agregada sin publicar información personal. Los gobiernos estatales y locales utilizan esta información agregada para solicitar fondos federales adicionales en forma de subsidios competitivos que ultimadamente benefician a la población, incluyendo a nosotros los Hispanos. De acuerdo a la Oficina del Censo, todos sus empleados toman y firman una juramentación comprometiéndose de por vida a proteger la confidencialidad de la información aún después que dejen de trabajar con esa oficina. La violación de esta juramentación es considerada un crimen federal y si alguien viola el juramento, esa persona puede ser multada hasta con $250,000 o cinco años en prisión o ambos.

Hablemos sobre inmigración, persistencia y paciencia. Este país fue fundado por inmigrantes y a través de su historia han habido muchas olas de inmigración de diferentes países. Primero fueron los protestantes de Europa Occidental, Inglaterra e Irlanda que poblaron la parte noreste del país (Nueva York, Massachusets, Connecticut, etc). Después de la Guerra Civil vinieron los inmigrantes de Europa Oriental y Sur quienes trajeron distintas creencias religiosas (Católicos) y Asia que llegaron a la costa oeste del país (California, Nevada, etc.). Varias razones entre ellas la violencia, problemas políticos y económicos severos en Latinoamérica dieron cabida a la ola de inmigrantes Latinos a mediados de los años 1900s. Entre todas estas olas de inmigración han habido dos factores en común, las reacciones negativas (sentimientos anti-inmigrantes) y el tiempo. Las reacciones de los que ya están en este país a todas estas olas de inmigrantes generalmente fueron negativas y la nuestra (la Latina) no es diferente. El ser humano de por si tiene miedo al cambio y, en nuestra situación, al cambio y tradiciones culturales que los inmigrantes Latinos traemos a esta sociedad. Sin embargo, con el tiempo todas estas olas de inmigrantes han sido asimiladas por los que están en este país ya sea por costumbre, porque se ha realizado que los cambios son buenos y enriquecen nuestras vidas, o porque las leyes así lo requieren a través de distintas actas de naturalización y reforma migratoria. Por ejemplo, la reforma migratoria mas reciente en nuestra época que concedió amnistía a ciertos inmigrantes illegales fue durante la administración Reagan in 1986. Han pasado casi 25 años desde entonces y con persistencia y paciencia hasta lo que parece ser imposible se puede lograr. La esperanza es lo último que se pierde dice el dicho.

A estas alturas del juego, tratar de presionar a los legisladores (no participando en el censo) para que se apruebe la reforma de inmigración sería una forma irresponsable de actuar de nuestra parte que no lograría nada positivo. Mas bien perjudicaría programas sociales locales al no recibir los fondos necesarios para su implementación o continuidad. ¿Quiénes serían afectados si no participamos y no somos contados por la Oficina del Censo? Sin duda alguna, nuestros hijos que van a las escuelas saldrían afectados de una forma o otra. Nosotros mismos seríamos afectados si el estado, condados y ciudades no reciben los fondos federales necesarios para mantener programas sociales, las vías públicas e infraestructura entre otros programas. Se dice que las percepciones reflejan la realidad, si eso llegara a suceder, ¿A quién cree usted que le echarían la culpa? ¿Cree usted que el sentimiento anti-inmigrante incrementaría o no?

Como usted puede ver, mucho está en juego si no completamos y enviamos la forma del censo. Si usted no lo hace, un empleado de la Oficina del Censo lo visitará a partir de Abril para hacerle las preguntas. Si tiene temor (sin fundamento) de que lo visite un empleado del censo, sería mejor que complete y envíe la forma lo mas pronto posible después de haberla recibido. Yo ya lo hice.

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