¿Puede Betsy DeVos “destruir” la educación pública? Esto es lo que debes saber

La secretaria de Educación más polarizante de la historia del país abre interrogantes que preocupan a los defensores de la educación pública.

Escrito el 20 Abr 2017
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Betsy DeVos generó más oposición que cualquier otra persona elegida al gabinete del presidenteDonald Trump, más que cualquier otro candidato a secretario de educación de la historia.

Desde entonces y durante ese proceso históricamente divisivo, los críticos han dicho que DeVos quiere "destruir" la educación pública. ¿Esa acusación es legítima o exagerada? Esto es lo que usted debe leer para hacerse una mejor idea de lo que realmente puede o no puede pasar bajo su mandato.

 

Lo que se teme: Promoverá las escuelas religiosas privadas


DeVos es una de las defensoras más poderosas de los vouchers, los cuales permiten a los alumnos utilizar fondos públicos para pagar la matrícula en las escuelas privadas. También ha dicho que su motivación para mejorar la educación se relaciona con su deseo de "avanzar el reino de Dios".

Sus detractores argumentan que los vouchers agotan el apoyo a las escuelas públicas que sirven a la gran mayoría de los estudiantes del país, incluyendo alumnos con necesidades especiales, y que el enfoque de DeVos se aleja de la separación de iglesia y el estado, consagrada en la constitución. Temen que DeVos le pueda poner fin a la educación pública al desviar el dinero de los contribuyentes hacia las escuelas privadas, incluidas las escuelas religiosas.

DeVos ha dicho que ella no impondrá programas de vales — no puede hacerlo, porque esos programas le corresponde a los estados crearlos. Pero así mismo, las legislaturas estatales que lo deseen podrían aprovechar el momento para hacer crecer los programas de vouchers.

Un impacto más amplio podría venir de una política que promueve el grupo de lobby de DeVos: un programa de crédito fiscal que les permite a las familias donar a los fondos de becas de escuelas privadas para sus hijos. Ese enfoque ya está en vigor en 17 estados.

NPR, la Radio Nacional Pública, explica por qué es probable que este enfoque le resulte atractivo a DeVos, y cómo podría funcionar:

“Une tres conceptos generales que le gustan a DeVos: 1) Privatización 2) educación religiosa y 3) un enfoque más laxo hacia la rendición de cuentas para las escuelas privadas. …

"La estructura de crédito fiscal es especialmente importante a la hora de considerar lo que podría suceder bajo DeVos en la administración Trump, porque podría ser una forma de promover la elección de escuela a nivel federal sin tener que girar cheques gordos.'No hay mucho dinero que sea consumible del presupuesto federal de educación,' señala Samuel Abrams, un experto en política de educación de la Facultad de Maestros de la Universidad de Columbia”.

El amplio apoyo a los créditos fiscales para gastos de matrícula abriría una nueva frontera en la manera de hacer políticas de educación, dice Michael Petrilli, presidente del Instituto Thomas B. Fordham, que apoya los vouchers. Alguien tendrá que decidir si las escuelas privadas que reciben vouchers son responsables por el desempeño de los estudiantes y cuán pobres deben ser los estudiantes para calificar.

"¿Es el gobierno federal? ¿Son los estados?", dijo Petrilli. "En este momento lo puede tomar el que quiera".

 

Lo que se teme: Acabará con el apoyo del departamento federal de educación a los derechos civiles


Bajo el expresidente Barack Obama, el Departamento de Educación intensificó los esfuerzos por hacer cumplir las políticas de derechos civiles y actuó como guía en cuestiones que afectan a los estudiantes transgénero. A los grupos de derechos civiles les preocupa que la administración Trump reduzca la Oficina de Derechos Civiles (OCR, por sus siglas en inglés), especialmentedada la aparente falta de interes de Trump por proteger o priorizar los grupos marginados.

La revista The Atlantic convocó a varios defensores de la Oficina para entender qué le podría deparar el futuro a ésta bajo Trump y DeVos. Si bien tuvieron distintas opiniones sobre el papel que jugó la oficina bajo Obama, estuvieron de acuerdo en que el futuro de la OCR dependerá de lo que DeVos decida.

Uno de los principales defensores de los estudiantes transgénero, a quienes la administración Obama tomó medidas para proteger, dijo:

“La misión de la OCR no cambiará. Su eficacia al llevar a cabo esa misión dependerá en gran parte de los recursos proporcionados por el Congreso y el liderazgo proporcionado por el presidente y su personal”.

 

Lo que se teme: Cambiará o desmantelará la Ley para la Educación de los Individuos con Discapacidades


La Ley para la Educación de los Individuos con Discapacidades (IDEA, por sus siglas en inglés) es la ley federal fundamental que les garantiza a los estudiantes discapacitados el acceso a una educación pública apropiada. Así que cuando DeVos dijo durante su audiencia de confirmaciónque aplicarla debería ser una decisión de los estados (una afirmación que, según ella, dijo por confusión) a los defensores de IDEA les preocupó que DeVos podría no estar comprometida con la protección de los derechos de los estudiantes con discapacidad.

Desde entonces, DeVos ha intentado cambiar la percepción de que su falta de conocimiento de la ley significa que no la apoya. Más importante aún, hacer caso omiso de la ley causaría demandas inmediatas, y alterarla requeriría la acción del Congreso por parte de legisladores cuyas circunscripciones incluyen familias de estudiantes con discapacidades.

Lo que es más probable que cambie: los programas que DeVos respalda podría permitirle a más estudiantes renunciar a las protecciones que ofrece IDEA. A ella le gustan los programas de vouchers estatales dirigidos a estudiantes con discapacidades, los cuales pueden exigirles a los padres renunciar a los derechos de sus hijos bajo esa ley.

Una madre, Bernadette Kerrigan, expuso en la publicación Education Week el dilema de enviar a su hijo a una escuela privada usando uno de estos vouchers:

“Kerrigan también tuvo que aportar otros 18,000 dólares ese año para cubrir los costos de matrícula que el voucher de un año parcial de 5,000 dólares no cubría.

Kerrigan dice que está agradecida por el dinero. A Emma, que comenzará el 6º grado en el otoño, le está yendo muy bien en su nueva escuela. La familia espera recibir un voucher más grande en los próximos años, pero aún así, solo cubrirá una fracción de los 23,000 dólares de matrícula de la escuela.

Pero renunciar a los derechos civiles que se les ofrecen a los alumnos de las escuelas públicas en virtud de la ley de educación especial es un sacrificio, dice Kerrigan”.

 

Lo que se teme: Desmantelará el sistema de fondos federales para las escuelas a donde van los estudiantes pobres


La idea de que cuesta más educar a los estudiantes pobres, y que por lo tanto, deberían tener derecho a fondos adicionales, ha estado consagrada en la ley federal por más de medio siglo. Los fondos de 'Título I' inyectan más de 14 mil millones de dólares al año en las escuelas del país. Hasta ahora, los fondos siempre han circulado hacia las escuelas, bajo la premisa de que las escuelas con muchos alumnos pobres tienen mayores retos que las escuelas con pocos alumnos pobres.

Pero DeVos le dijo al senador Al Franken que preferiría un sistema que les asigne los fondos a los estudiantes, no a las escuelas. Vox explica por qué la propuesta de elección de escuela de Trump esn tan atractiva para los republicanos:

La idea de que cuesta más educar a los estudiantes pobres, y que por lo tanto, deberían tener derecho a fondos adicionales, ha estado consagrada en la ley federal por más de medio siglo. Los fondos de 'Título I' inyectan más de 14 mil millones de dólares al año en las escuelas del país. Hasta ahora, los fondos siempre han circulado hacia las escuelas, bajo la premisa de que las escuelas con muchos alumnos pobres tienen mayores retos que las escuelas con pocos alumnos pobres.

Esta idea, conocida como ‘portabilidad del Título I’ en el sector educativo, ahora es una propuesta política republicana fundamental. Ronald Reagan llamó a convertir el Título I en vouchers durante su presidencia. Mitt Romney quería convertir tanto el Título I como los fondos para la educación especial en vouchers durante su campaña presidencial de 2012. El senador Lamar Alexander, el republicano de Tennessee que preside la comisión de educación del Senado, en 2013 introdujo una enmienda al presupuesto para convertir el Título I en un voucher que pudiera ser utilizado en escuelas privadas, públicas o chárter”.

El Congreso tendría que aprobar los cambios a las regulaciones del Título I y no es probable que los defensores locales de las escuelas apoyen esa portabilidad de forma masiva. Pero si alguna vez hubo un momento para que ese cambio fuera posible, es ahora.
Univision

Wilfredo Leon
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