editor@latinonewspaper.net | 01-Dec-2021 11:44:40 am

QUE QUIERE DECIR AMAR A DIOS?

¿Qué quiere decir eso de amar a Dios? ¿Cómo puede usted saber si está en ese número? La mejor manera con que pienso aclarar la respuesta es diciendo tres argumentos de lo que no es amor a Dios. Al menos, la esencia de amar a Dios no está en ninguno de estos tres argumentos, amar a Dios no es conocer las necesidades de Dios. La forma en la que amamos a Dios es diferente a la forma en que amamos al hombre.

En Hechos 17:25 Pablo dice: “ni es servido por manos humanas, como si necesitara de algo, puesto que El da a todos vida y aliento y todas las cosas”. Dios es radicalmente diferente a nosotros. Él es la fuente de todas las cosas y no tiene necesidades. Él no puede ser ayudado o mejorado. No hay defectos que revertir o deficiencias que suplir.

No podemos amarlo supliéndole sus necesidades, sencillamente porque Él no las tiene. Por lo tanto, la esencia de nuestro amor por Él debe ser una experiencia de recibir.

Esto nos conduce al segundo argumento que no es amor a Dios. Amar a Dios no es, en esencia, amarlo por sus dones (como el perdón, la justificación, la liberación del infierno, la resurrección a una vida libre de dolor y todo lo demás que tiene para nosotros). Ciertamente, si amamos a Dios, apreciaremos estos dones y estaremos agradecidos por ellos, porque no tendríamos a Dios sin ellos.

Pero amar a Dios es atesorar a Dios por quien es revelado en sus dones y amar a Dios es atesorarlo por quien es más allá de sus dones. Sus dones son

preciosos a tal grado que nos llevan a Dios y nos muestran más de Dios. Cuando usted ama a Dios, Dios es el centro de sus afectos, no sus dones

Esta palabra “afectos” nos conduce al tercer argumento que no es amor a Dios. La esencia del amor a Dios no son las cosas que el amor a Dios le impulsa a hacer. El amor a Dios puede impulsarle a dejar a su madre y a su padre, y abandonar todo eso para declarar la gloria de Dios entre las naciones.

Pero dejar a su madre y a su padre y abandonarlos no es la esencia del amor a Dios, es el fruto del amor a Dios. Jesús dijo: “Si me amáis, guardaréis mis mandamientos”. Esto no quiere decir que guardar sus mandamientos es amarlo.

Significa que el amor es la nobleza del corazón que te impulsa a guardar sus mandamientos.En Juan 21:15-17 Jesús demuestra esta conexión cuando pregunta tres veces a Simón Pedro: “¿Me amas más que estos?”. Cuando .. Pedro dice: “Sí”, Jesús dice: “Apacienta mis corderos”. En otras palabras, si me amas, actúa como tal. Ama mi rebaño y apaciéntalo. Apacentar los corderos es el fruto del amor a Dios.

En otras palabras, lo que estoy diciendo es que el amor a Dios tiene que ver con la estima que nuestro corazón siente por Dios antes de que nos dé cualquier bendición. Es algo interno e involucra emociones espirituales. No es, en esencia, una decisión deliberada o una proeza. Es más bien un reflejo, en nuestro corazón, de la perfección de Dios revelada especialmente en Cristo.

Dr.Juan Barek

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