editor@latinonewspaper.net | 16-Oct-2021 03:06:03 am

Servicio Postal roba salarios a empleados

Escrito el 01 Sep 2021
Comment: Off

Servicio Postal roba salarios a empleados


Decenas de gerentes de oficinas de correos de USPS han sido sorprendidos cambiando las tarjetas de asistencia de los empleados, de acuerdo con una investigación del Center for Public Integrity y mediadores e investigadores federales.

A Nancy Campos le dolía la espalda mientras cargaba más de 100 paquetes de Amazon en su camión. Esta abuela de 59 años, cartera del Servicio Postal de Estados Unidos (USPS en inglés), había trabajado 13 días seguidos sin descansos para comer, y ahora estaba trabajando el día feriado de Martin Luther King Jr. para mantenerse a la par del flujo interminable de cajas.

Al final de su turno ese día de enero, Campos rellenó su tarjeta de asistencia. Luego le tomó una foto, como prueba.

"Sabía lo que iba a pasar", dijo Campos, quien reparte el correo en Midland, Texas, "porque pasa cada periodo de pago".

Dos semanas después, cuando revisó su talón de pago salarial en el sistema de nóminas, dijo que le faltaba el pago de seis horas extras. Eso sumaba unos $201 dólares en salarios perdidos, lo que equivale a una semana de víveres.

Trabajadores de correos de todo el país comparten su frustración.

Según una investigación del Center for Public Integrity, el Servicio Postal ha robado regularmente horas de trabajo a sus carteros. Los gerentes de cientos de oficinas de correos de todo el país les han pagado de menos, de forma ilegal, a trabajadores por hora durante años, según han descubierto mediadores e investigadores federales.

Los supervisores a quienes se les descubrió haciendo trampas rara vez se les sancionó, y a menudo sólo recibieron una advertencia o más capacitación. En cuatro ciudades, los documentos de mediación muestran que los gerentes de las oficinas de correos continuaron alterando las tarjetas de asistencia después de prometerles a los líderes sindicales que dejarían de hacerlo.

Mientras tanto, desde 2005 el gobierno federal ha citado al Servicio Postal 1,150 veces por pagarles de menos a los carteros y otros empleados, incluyendo un caso que involucró 164 infracciones, según datos del Departamento de Trabajo obtenidos a través de una solicitud de la Ley de Libertad de Información. La agencia determinó que esos trabajadores perdieron unos $659,000 dólares en salarios. Sin embargo, le permitió al Servicio Postal devolver menos de la mitad tras negociar con la agencia, una práctica habitual en el Departamento de Trabajo. En aproximadamente el 19% de los casos no se indicó si el Servicio Postal les había pagado a los empleados lo que se les debía.

Los carteros dicen que sus supervisores enfrentan una intensa presión para mantener bajos los costos de las horas extras. Al mismo tiempo, el aumento de los pedidos en línea, impulsado por la pandemia, está agobiando a los carteros con el volumen de paquetes. Y no pueden contar con que se les pague todo su trabajo.

Un portavoz del Servicio Postal, David Partenheimer, dijo que la agencia no tolera que los supervisores realicen ajustes no justificados en las tarjetas de asistencia y que se toma en serio dichas acusaciones.

"Esta postura se la transmiten directamente al personal de correos los dirigentes de correos, incluyendo el Vicepresidente de Operaciones de Entrega, quien periódicamente dicta las políticas relacionadas con la administración apropiada de tarjetas de asistencia para los supervisores", escribió Partenheimer en un correo electrónico al Center for Public Integrity. No quiso hacer comentarios sobre casos específicos.

Campos dijo que la agencia todavía le debe miles de dólares por otras dos reclamaciones de robo de salario que resolvieron antes de que ella descubriera la falta de pago de horas extras en enero. Dijo que su jefe le prometió que le pagaría por trabajar el feriado, pero nunca lo hizo.

"Ya me harté. Ya basta", dijo Campos, quien compartió con el Center for Public Integrity copias de sus hojas de trabajo y talones de pago. "Dependemos de ese dinero. Cuando no te pagan lo que te deben tienes la sensación más horrible".

Todas las mañanas, Campos y otros miles de carteros de todo Estados Unidos pasan su tarjeta de identificación por las oficinas de correos locales para checar sus entradas. Clasifican el correo para sus rutas, comprueban los artículos no entregados y cargan sus camiones. Pasan sus tarjetas de identificación un par de veces más cuando comienzan y terminan sus rutas de reparto y otras tareas, y una vez más cuando terminan el día.

Se supone que todo esto sucede en un turno de ocho horas para la mayoría de los carteros. Esto se debe a que el Servicio Postal no quiere pagar las horas extras, que se pagan a un 50% más según la ley federal. El inspector general ha amonestado en repetidas ocasiones a las oficinas de correos por gastar miles de millones de dólares en horas extras cada año y ha instado a los gerentes a reducirlas.

Pero los carteros dicen que es imposible ponerse al día. Después de todo, y como ya es sabido, el Servicio Postal está corto de personal en un momento en que los carteros están repartiendo una cifra récord de paquetes. Tan sólo en 2019, entregaron 1,500 millones de artículos para Amazon, casi un tercio de los paquetes del minorista en línea.

Eso significa que los carteros registran muchas horas extras. Y no es raro que los gerentes entren en el sistema y borren algunas de ellas. A veces, los cambios muestran que los carteros terminan sus turnos antes o se toman un descanso no remunerado para almorzar, según la revisión hecha por el Center for Public Integrity de las decisiones de mediación privadas que mantiene la Asociación Nacional de Carteros, un sindicato con casi 290,000 miembros, aproximadamente el 45% de la plantilla total de la agencia.

En la mayoría de estos casos, los directivos no presentaron la documentación requerida para explicar los cambios o notificar al empleado afectado. En otras ocasiones, los supervisores simplemente les dijeron a los carteros que checaran sus salidas después de ocho horas y siguieran trabajando sin cobrar.

Los mediadores descubrieron que los gerentes de correos de al menos nueve estados alteraron ilegalmente las tarjetas de asistencia de los carteros en los últimos años, robando las horas a más de 900 de ellos. Le ordenaron al Servicio Postal que dejara de falsificar las tarjetas de asistencia y que les devolviera lo debido a los empleados afectados.

"Es algo difícil de creer", dijo Jennifer Williams, ex cartera del área de Atlanta. "Éste es un trabajo estatal. Nadie debería ir a trabajar y preguntarse si va a poder cobrar".

Es muy escasa la rendición de cuentas

Aproximadamente docenas de empleados se reunieron en una tensa reunión en una oficina de correos de San Antonio en febrero de 2019. El jefe de la estación, Rubén Vela, estaba nervioso. Les dijo que llegarían personas ajenas del sindicato para provocar problemas.

Cuando se presentó el delegado sindical Steven Ramírez, Vela lo encaró y lo regañó delante de todos los asistentes a la reunión, según un testigo.

Ramírez había descubierto que Vela y al menos otro supervisor habían borrado de forma regular las horas de trabajo de 25 empleados durante un periodo de dos años, según una decisión de mediación de ese mismo año. En algunos casos, según descubrió el mediador, el otro supervisor falsificó las iniciales de un empleado para aprobar los cambios.

Los empleados que estaban en la reunión de 2019 dijeron más tarde que Vela describió los cambios en las tarjetas de asistencia como un "simple error".

El Center for Public Integrity no pudo ponerse en contacto con Vela para conocer sus comentarios al respecto.

Kirk Fraser, uno de los carteros presentes en la reunión, dijo que estaba destrozado, según el documento de mediación. Calificó esta práctica como un abuso de confianza "inmoral y atroz".

"Está claro que la falsificación de decenas de formularios [de USPS] no es un simple error, sino algo que se hizo deliberadamente", dijo el mediador, según la decisión. Él y algunos de sus compañeros dijeron que no entendían por qué Vela no había sido despedido.

En cambio, el Servicio Postal dijo en la mediación que a Vela se le había restringido temporalmente el acceso al sistema de tarjetas de asistencia hasta que pudiera volver a recibir capacitación sobre la forma correcta de manejar los cambios en las tarjetas de asistencia. La agencia le dijo al mediador que les había devuelto el dinero a los empleados.

Los representantes sindicales, Richard Gould y Adam Reyna, se mostraron indignados ante la ligera amonestación. Le pidieron al mediador que le ordenara al Servicio Postal que le prohibiera a Vela supervisar a los carteros.

"Este tipo de robo habría resultado en la destitución inmediata si lo hubiera perpetrado un cartero, pero inexplicablemente el Servicio Postal parece haber adoptado la postura de que a [sus] supervisores se les debe exigir menos que a los empleados del oficio que administran", declararon los representantes sindicales.

El representante del Servicio Postal alegó que cualquier otro castigo afectaría la carrera del supervisor y lo privaría del "debido proceso". El mediador decidió no imponer una sanción más severa, pues coincidió con ese argumento.

Se han desarrollado escenas similares en varias audiencias a puerta cerrada en todo el país. El Servicio Postal reconoce los cambios ilegales en las tarjetas de asistencia y se compromete a pagarles a los trabajadores. Un abogado sindical le pide entonces a un mediador que sancione a los supervisores implicados. Los mediadores dicen que no pueden hacerlo en virtud del contrato, y, en cambio, les ordenan a los supervisores que se capaciten.

El Servicio Postal sabe que tiene problemas

Los dirigentes del Servicio Postal saben perfectamente que muchos supervisores han sido sorprendidos engañando a los empleados. El inspector general de la agencia, su organismo de control independiente, ha auditado los registros de tiempo de decenas de oficinas de correos a lo largo de los años.

El organismo de control recomendó que el Servicio Postal capacitara periódicamente a todos los supervisores, creara otro nivel de aprobación para cada cambio en las tarjetas de asistencia y realizara sus propias auditorías periódicas.

Dean Granholm, en ese momento jefe de reparto y operaciones del Servicio Postal, aceptó seguir las recomendaciones.

Pero el robo de salarios no se detuvo. En 2018, el inspector general alertó a los dirigentes de correos sobre el hecho de que más de 100 supervisores en el área de Boston habían cambiado los registros de tiempo, borrando cientos de horas de trabajo de 814 empleados postales durante un período de dos años. Los auditores revisaron una muestra de 199 cambios y descubrieron que la mayoría de ellos estaban mal documentados.

Los carteros que hablaron con el Center for Public Integrity dicen que creen que los supervisores siguen recortando sus horas porque los aumentos de sueldo anuales de los directivos dependen de que se mantengan bajos los gastos en horas extras. Delegados sindicales y abogados hicieron las mismas afirmaciones en los expedientes judiciales. El Servicio Postal no quiso decir si de hecho vincula los aumentos de sueldo al gasto en horas extras.

Los carteros dicen que el robo de salarios continuará a menos que el Servicio Postal castigue a los gerentes que lo hacen.

Mientras tanto, algunos carteros toman fotos de sus hojas de asistencia o anotan sus horas en una libreta. Uno de los sindicatos desarrolló una aplicación móvil para facilitar este proceso.

A pesar de todo, Campos se niega a dejar su trabajo.

"He invertido mucho. No quiero irme", dijo. "Tengo 59 años de edad. ¿Quién crees que me va a contratar?"

 

Acerca del Autor
Newsletter Powered By : XYZScripts.com